Evita estas 3 formas tóxicas de educar a tus hijos

Una de las tareas más gratificantes y más difíciles a la que se enfrentan algunas personas es la de educar a sus hijos. Nunca sabemos si estamos acertando. Y realmente es muy difícil de saber porque no sólo depende de nosotros, también depende de nuestros hijos. Es una recompensa a largo plazo.

Debemos tener en cuenta que nuestros hijos son muy inteligentes y que nos prueban casi constantemente,  nuestra reacción depende de varios factores… cansancio, humor, entendimiento, carácter del niño…

También debemos tener en cuenta que nuestra reacción no es la misma con un niño que con otro, la frase afirmativa “les estoy educando de la misma manera” realmente queda en una intención porque, si bien a grandes rasgos tenemos las mismas normas para todos nuestros hijos, no nos dirigimos a ellos de la misma forma y no reaccionamos de la misma manera a sus actos.

Se han hecho varios estudios sobre los estilos educativos y me parece muy interesante que nos paremos a reflexionar sobre cuál es el que utilizamos nosotros.  Tal vez no nos estemos dando cuenta de que podemos rectificar en algo o tal vez simplemente nos reafirme en nuestra manera de educar a nuestros hijos.

El siguiente cuadro es una vista general sobre los estilos educativos y las actitudes que comportan:

Entre las 2 dimensiones (restrictividad/permisividad  y afecto/hostilidad) se encuentran los 4 estilos educativos de los cuales vamos a hablar. 

ESTILO AUTORITARIO

e-autoritario

Nace de la combinación entre autoritario y restrictivo. Los padres que educan de esta manera suelen ser poco tolerantes, no escuchan a sus hijos, no les demuestran el afecto que sienten, basan la educación en el castigo más que en el refuerzo positivo…

La relación es unidireccional y cerrada, los padres ejercen el ordeno y mando sin dar explicaciones. Suelen ser muy exigentes con sus hijos y no varían su nivel de exigencia ni en función de la edad ni de la circunstancia. Lo que piensa su hijo no suele tener importancia ya que ellos tienen la razón y el mando.

Como consecuencia, los hijos de padres autoritarios suelen ser inseguros, poco creativos, tienen bajo nivel de autoestima, tienden al conformismo y a la inhibición, muestran pocas habilidades sociales, en algunas ocasiones tienen tendencia a la depresión.

En ocasiones cuando el control es externo (proviene de los padres) son obedientes y sumisos, pero cuando el control es interno (depende de ellos) suelen ser rebeldes, más agresivos y descontrolados.

 

ESTILO EDUCATIVO NEGLIGENTE

padre_hijo negligente

La indiferencia es el nexo de unión entre padres e hijos, no les exigen nada, no les interesa nada, este estilo educativo es la combinación entre la hostilidad y la permisividad.

Son padres que quizás nunca quisieron serlo, no les ponen normas, no les exigen nada pero eso sí, de repente pueden castigarles sin motivo aparente y sin mediar ninguna explicación.

Este tipo de padres no se implican en la educación de sus hijos, se muestran distantes y fríos, no les importan las necesidades ni las demandas. Poco afectuosos…. En mi opinión, quizás este sea el tipo de progenitores más nocivo.

Como resultado de este método educativo suelen salir personas desorientadas, con muy baja autoestima, muy poca empatía, no suelen acatar las normas, son muy vulnerables. No entienden el esfuerzo y sus resultados académicos suelen ser muy pobres. Son personas más predispuestas a sufrir algún trastorno psicológico.

ESTILO EDUCATIVO INDULGENTE

nuevos-padres indulgente

A medio camino entre la afectividad y la permisividad está el estilo educativo indulgente.

Los padres que basan la educación de sus hijos en este estilo suelen ser muy permisivos, no suelen ceñirse a normas, les dan a sus hijos todo lo que les piden y no les exigen nada a cambio.

El control que ejercen estos padres hacia sus hijos es muy laxo y el nivel de exigencia es muy bajo pero también suelen pecar de ser excesivamente protectores de sus hijos, y les brindan mucho apoyo emocional. Son padres afectuosos pero no ponen límites.

Estos padres no creen ni en el premio ni en el castigo, en su opinión, los niños deben aprender por sí solos. Generalmente son los intereses  y los deseos de los niños los que mandan en la relación paterno-filial.

La consecuencia de este estilo educativo son niños que en principio pueden ser muy joviales y vivaces pero en realidad carecen de autocontrol, no saben esforzarse para lograr sus objetivos, se cansan pronto de realizar sus tareas, suelen tener bajos rendimientos escolares, anteponen sus deseos y necesidades a los de las demás personas.

La seña de identidad de las personas educadas en un ambiente permisivo es la inmadurez, egocentrismo, falta de auto-control, altos niveles de autoestima y de autoconfianza.

 

ESTULO EDUCATIVO DEMOCRÁTICO

dialogo familiar democrático

Es el resultante de la mezcla entre restrictividad y afecto. Es una forma de comunicación asertiva.

Este tipo de padres basan la educación en el respeto hacia sus hijos, les ponen límites y mantienen un nivel de exigencia adecuado a las posibilidades del niño con el afecto como vehículo transmisor.

Son padres que escuchan a sus hijos y que disfrutan en el período de la crianza, les incentivan para que puedan conseguir sus metas y les dejan que tomen sus propias decisiones para que puedan aprender de los posibles errores que cometen, todo enmarcado en  límites y normas.

El diálogo es el arma que suelen utilizar los padres de estilo educativo democrático. Hablan mucho con sus hijos, les preguntan sus opiniones, escuchan y les hacen partícipes de muchas de las circunstancias que acontecen en el ámbito del hogar.

Estos padres basan la relación con sus hijos en el respeto mutuo y en la cooperación, como resultado de esto tenemos  la práctica ausencia de conflictos.

Son padres afectuosos, comprensivos, dialogantes, no autoritarios y exigentes.

Como resultado, los niños que se han educado en un ambiente democrático son más independientes, desarrollan un concepto de sí mismos realista y positivo que se traduce en un buen nivel de autoestima y autoconfianza, adquieren una elevada motivación de logro, que se manifiesta en mejores calificaciones escolares, son competentes socialmente, tienen autocontrol, son responsables, son más empáticos, muy tolerantes y respetuosos, persistentes en sus tareas…

 

CONCLUSIÓN

Realmente nadie tiene una pócima mágica para ser un padre 10, es el fruto de un trabajo diario que puede resultar muy gratificante y muy duro a la vez.

Cada persona es diferente y cada uno tiene unas necesidades, grosso modo estas son los 4 estilos diferentes de educación y seguramente nos reconoceremos en alguno, pero recordad que el mundo de los afectos es muy complicado y que las formas que sirven para unas personas son completamente inválidas para otras.

                                                  RESTRICTIVIDAD
AFECTO DEMOCRÁTICO AUTORITARIO HOSTILIDAD
INDULGENTE NEGLIGENTE
                                                    PERMISIVIDAD

 

¿Qué tipo de padre eres?

 

 

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